miércoles, 9 de enero de 2008

El Secreto para convertirse en un verdadero músico


Este artículo lo escribo con el fin de compartir con ustedes, especialmente con quienes desean ser músicos, mi experiencia como músico en cuanto a la forma como logré convertirme en tal. En primer lugar, les cuento que inicié mis estudios musicales en una excelente Academia de Música ubicada en la carrera 13 C entre calle 62 y Avenida Rotaria (Barquisimeto - Estado Lara) al mismo tiempo que cursaba el nivel preescolar y a los 16 años ingresé al Conservatorio de Música "Vicente Emilio Sojo" donde continué adquiriendo conocimientos musicales.

Fue en el Séptimo semestre en esta última institución cuando terminé el último semestre grupal de cuatro, cuando me interesé realmente en sacar las canciones en cuatro por oído y por cuenta propia, pues antes cometí el craso error de solo limitarme a practicar las canciones que me enseñaba el profe y nada más. Me dí cuenta en uno de los ensayos para uno de los conciertos de la academia (aunque dejé de estudiar ahí nunca dejé de participar en los conciertos)cuando no era capaz de sacar por oído sin ayuda las canciones del concierto en cuatro, pero un amigo cuatrista que también participa en dichos conciertos me ayudaba en ese sentido y me aconsejó que practicara con el cuatro siguiendo la música de la radio.

Siguiendo su consejo hice algo parecido: practiqué con un CD, empecé con tamunangues, luego con joropos llaneros, gaitas, rancheras y así con otros géneros musicales. Eso lo empecé a finales del año antepasado y ahorita, aunque me falta mucho camino por recorrer para ser virtuosa, al menos me basta con solo escuchar una canción para sacarla en el cuatro e incluso seguirla fácilmente en el cuatro y hasta hago variaciones en algunos ritmos; por ejemplo, entre las canciones que recientemente he sacado están una de Franco De Vita, dos de Hany Kauan, dos de Selena, dos de Carlos Vives, dos de Circo Urbano y dos de Celia Cruz...Bueno, el cuatro es más versátil de lo que se piensa. ¿Y saben algo? gracias a tanta práctica se me hizo fácil sacar canciones en guitarra a pesar de que era poco o nada lo que sabía de ese instrumento.

Con todo eso lo que quiero decirles es que todo es posible, todo lo que nos propongamos podemos lograrlo, solo necesitamos esforzarnos dando lo mejor de nosotros para lograr nuestros propósitos y en este caso, el secreto está simplemente en practicar, practicar y practicar, no solo lo que nos enseñe nuestro profesor de música en la clase sino lo que podamos aprender fuera de ella. Ojo, no les estoy diciendo que prescindan del profesor, todo lo contrario, les estoy diciendo que aprovechen lo que éste les enseñe y lo utilicen como base para lo que aprendan a tocar por cuenta propia, en lugar de cerrarse a lo que éste les enseñe; recuerden dos refranes: "La práctica hace al maestro" y "Constancia mata talento", los cuales significan que lo que nos hace verdaderos músicos es la práctica más que el propio talento, pues a medida que practicamos vamos adquiriendo más experiencia, más habilidades y eso nos enriquece como músicos. En pocas palabras, el secreto está simple y llanamente en la práctica.

4 comentarios:

alfredo447 dijo...

Hola,Eurídice.

Ante todo quiero darte el más efusivo agradecimiento por tus visitas y sobre todo por tus valiosos aportes, que ayudan a enriquecer el intercambio, de lo cual se benefician también todos los demás lectores. He aquí parte de la magia de los blogs: el aprendizaje colaborativo.

Te comento un poquito sobre mis inicios en la música.
Mi padre es músico, y además profesor de música. Crecí escuchando sus ensayos, asistiendo a sus clases; es decir , en un ambiente musical cotidiano y familiar.
Al principio quise hacer algo diferente, algo para que nadie llegara a decir
¿Vas a ser músico, también como tu pápá? ¿no había otra profesión? y me negaba a mí mismo esa realidad: La música me había elegido a mí.
Ese crecer entre ensayos y conciertos, escuchar música todos los días y casi a todas horas (porque esa costumbre aún la tiene papá) hizo que se desarrollaran en mí aptitudes y condiciones favorables para la música. Cosa que yo, a medida que descubría, me hacía sentir sensaciones como a Superman cuando descubría sus superpoderes.
Mi papá trató enseñarme formalmente, incorporandome a sus clases, pero yo desertaba. A los 12 años me
obligó a entrar a su estudiantina, como ejecutante de percusión. Ya no tuve escapatoria: La música llegó para quedarse.
A los 15 entré en la orquesta que tenía mi papá, algo más comercial, porque necesitaba un percusionista. Yo era el baterista y timbalero. Tocábamos música bailable y tropical; desde los 15 empecé a conocer el trabajo musical adulto, por mi estatura pasaba un poco desapercibido, no me costaba para nada segir la costumbre de mi padre: nada de alcohol mientras se trabaja, pero casi no podía con los trasnochos.
A los 18 decidí entrar a la clase de guitarra de mi papá. Me sabía todos los acordes a los tres meses, y deserté una vez más. Pero volví por mi cuenta.
Ya sabiendo tocar guitarra quería ser guitarrista en la orquesta, pero papá no me dejó. Necesitaba un baterista y ese era yo, guitarrista hay donde quiera pero quien toque batería hay que buscarlos fuera (en mi pueblo pasa así).
Pero llegó la tecnología y el trabajo de los músicos se fue sustituyendo por el de la informática. Asi fueron saliendo de la orquesta todos hasta que quedamos mi papá, mis dos hermanas y yo en la batería, apesar de que la computadora la podía tocar también.
Pero el persupuesto se fue haciendo menos competitivo. Primero salí yo. Años despúes una de mis hermanas. Luego la otra. Y a la final quedó mi papá y su teclado con memoria expandible.
Todos tomamos rumbos distintos. Mi hermana menor está en China, cantando en una orquesta de venezolanos allá, con su esposo que es bajista. La mayor canta a veces, porque se dedicó a su hogar, aunque anhela regresar a la música.
Ninguna quiso la docencia. En eso estoy yo, pero esa es otra historia. Aunque la puedo resumir así: Ya no sueño con escenarios para mí. Quiero estar en un salón de clases, enseñando y aprendiendo, y que mis estudiantes llegúen algún día a triunfar en todos los escenarios del mundo. Quiero ser profesor, Profesor de Música.
Cursé estudios formales de música con el Maestro Francisco "Pancho" Puerta (+) en Cagua, estado Aragua. Con él aprendí clarinete y saxofón. Y estudié guitarra cuando recién llegué a Caracas, con el prof.Marcelino Aparicio. En los Talleres de Cultura Popular de la Fundación Bigott aprendí mandolina con el prof. Carlos Arcila. No le resto formalidad a los años de estudio que hice con mi padre, pero tantas deserciones me restan mérito.
Papá, espero que algún día disculpes a tu más indisciplinado alumno.
Ahora estudio Educación Musical en el IPM JMSM. Cuando egrese de aquí tengo planes de entrar al conservatorio; hacerlo simultáneamente mientras estudio en el pedagógico y también trabajo me parece muy complicado y hasta cierto punto irresponsable, porque quiero dedicarle al conservatorio la atención que merece y que también necesito.


Bueno, es un tema que siempre se queda corto, pero los recuerdos de los inicios musicales siempre son gratos. Más adelante seguiremos compartiendo y visitaré con frecuencia tu blog.

Un gran abrazo.

Eurídice Wagner dijo...

Hola, gracias a tí por visitar mi espacio y compartir tus experiencias. yo también te visitaré tan seguido como me lo permitan mis ocupaciones.

LA FLAUTA DE PAN dijo...

muy buena entrada! sigue contandonos cosas!! un saludo

www.lasflautasdepan.com

Cris Garcia dijo...

Qué párrafos más exquisitos, son de gran valía y regocijo para mi muchas gracias un saludo y gran abrazo desde Colombia...

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